Por entonces íbamos a la UAM otros tres y yo en mi 2 caballos (José María Ruiz de la Serna ,José Antonio y José Luís Soto)Al llegar a la unidad de Biología Molecular, pregunte por el despacho del Dr. Severo Ochoa. Llegué delante de su secretaria y la expuse mi intención:
.- Por favor, desearía ver al Dr. Severo Ochoa.
.- ¿De parte de quién?
.- Eeeeh, de Tomás Postigo.
.-¿De qué empresa? .
.- Eeeeh, bueno, estudiante de 3 º de Químicas y residente del colegio Mayor Moncloa, vengo a invitar al Dr. Severo Ochoa a una tertulia en el Colegio.
.- Respuesta :”vuelva usted mañana “ a las 12.
A las 12 en punto volví al Centro de Biología Molecular de la UAM . De nuevo pregunte por el Dr. Severo Ochoa, pensando que me echarían por pesado o me darían evasivas. Pero no:
.-Pase por favor, el Dr. Ochoa le espera.
De repente me encuentro en el despacho de Severo Ochoa que me recibe con la mano extendida y me invita a sentarme en un tresillo de su despacho. No podía creerlo. Después de 15 minutos de conversación para contarle algo de Moncloa, accede a nuestra invitación a comer con la posterior tertulia.
Así de fácil salen las cosas más difíciles, cuando se ponen los medios necesarios