Hay un genio escondido en la habitación 3.4.12. Como cuando un futbolista recién debutado salta al campo y ya despunta, Jesús Manuel Remón ha llegado a Madrid y ya ha jugado la ‘Champions’. Su constancia y trabajo le han valido un puesto en un programa académico a nivel europeo reservado a los mejores expedientes de la Universidad Politécnica de Madrid. Después de solo 7 meses, él lo ha conseguido.

¿Dónde has pasado los últimos días?

–    En Múnich, del 16 al 23 de marzo con el programa ‘Athens’, de intercambio, con ciertas facultades de distintos países, la Politécnica es la única de España. El curso está pensado para cuarto de carrera, con el fin de, si te gusta la Universidad de Múnich, quedarte a hacer el máster allí. Yo recibí una carta del director de mi escuela, como saqué buena nota, diciendo que este programa podría servirme. De Madrid fuimos 6, cuatro de ellos eran de cuarto de carrera y el otro de Máster. Era la primera vez que lo hacían y valoraron llevarme a mí a ver qué tal lo hacía.

¿Cuál es el proceso de selección?

–    En la página web del programa ‘Athens’ aparecen los requisitos. Ahí pueden escogerse hasta tres cursos, por orden de preferencia. Primero lo valora la Universidad del estudiante y después va a París [Universidad organizadora del programa] y ahí si lo aceptan te han cogido. El filtro de aquí no tuve que pasarlo, porque ellos mismos me llamaron, en París sí, mi Universidad los convenció de que fuese.

¿En qué consiste el curso?

–    Mecánica de fluido computacional y ‘crashworthiness’. Había que aplicar el conocimiento de tercero de carrera, aplicado a la aeronáutica, con un sistema de simulación de corriente de aire para ver si vuela un avión y, por ejemplo, qué ocurre si le pasa un huracán. Yo tuve que mirarme diapositivas y temario que nos pasó el profesor para estar al día, pero no fue difícil.

¿Cuántos días estuviste allí?

–    Llegué el sábado, empezamos lo que llaman ‘inmersión europea’, que es tres días visitando la ciudad, y visitamos los museos de ingeniería. También estuvimos viendo unos palacios griegos que se llevaron allí y el ballet. De lunes a miércoles era teoría, de nueve a doce, después se come, de una a cinco clases y a las seis se cena. El jueves estuvimos en simulación y el viernes examen. Todo el curso era en inglés. Allí conocí mejor a los de mi Universidad, los italianos, gente de Inglaterra,…

¿Coinciden tus hobbies con esas materias?

–    La rama por la que quiero ir es por diseño, aquí teníamos que ver como diseñar para que te aguantan. Dentro de la carrera, siempre me ha encantado la física. Fuera de esto y que me ha podido influenciar es jugar al balonmano y, aunque ahora no haga mucho deporte, sí que hago durante el verano. A parte de esto, me encanta el café, en mi casa me tomo ocho tazas de café al día, no me afecta la cafeína. Por eso, uno de mis hobbies es ir a Starbucks e ir a cafeterías.

¿Ha resultado ser la Universidad como esperabas?

–    Yo vengo de hacer ingeniería aeroespacial en Cádiz, porque me lo habían recomendado pero el nivel era bajísima. Estudiaba 20 minutos al día, así que aproveché para tomar formación externa, como cursos del MIT. He probado con cursos de ingeniería aeroespacial y energía nuclear. Lo que se da es de segundo o tercero de carrera, así ya estás preparado para entonces. Aprobé todas las asignaturas en Cádiz, pero con la diferencia de nivel me convalidaron solo tres asignaturas en Madrid.

¿Y qué tal el Colegio?

–    Luis Muncharaz [antiguo director del Colegio Mayor Moncloa] ya me lo dejó claro. Se nota la diferencia con otros Colegios Mayores, como la gente, se está bien, las infraestructuras,… La gente en los demás colegios mayores son más fríos. También aquí te sientas a comer y no solamente te llenas una bandeja, además aquí no han tenido problemas con mis alergias.

¿Qué te ha aportado la experiencia y qué puedes aportarle al Colegio?

–    Allí se ve cómo funciona el sistema, la gente es muy diferente en Alemania, aunque sea solo una semana ves las diferencias, Múnich ves la diferencia porque la renta allí es muy alta y ves la diferencia con España. Aquí en el Colegio pueden preguntarme si quieren irse con el programa ‘Athens’ o si quisieran irse de Erasmus a Alemania y a la Universidad de Múnich. Además que la gente valore más el horario que tenemos en España, que allí se cena a las seis de la tarde, para mí fue lo más impactante.

¿Qué es lo que más te define para quien no te conozca?

–    A mí no me gusta salir de fiesta pero sí ir de cafeterías. Además me gusta mucho YouTube, ver videos de estadounidenses, ver cómo viven ellos respecto a nosotros y ver vídeos de la cultura, que te aporten algo. En un futuro me gustaría irme a Stanford, California, quizá a un máster. Son el número 1 en aeroespacial y si me coge la NASA, quedarme allí a trabajar.


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